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lunes, 3 de enero de 2011

VARIACION 9

VARIACION 9: ESCALETA CINEMATOGRÁFICA

Escena 1: Ext – Noche – Parque – Hombre vestido de negro

El hombre deposita el libro en el banco. Éste se abre por la fuerza del viento, pasan las páginas y al cerrarse una quedará doblada.

Escena 2: Ext – Día – Parque – Carolina

Carolina recoge el libro.

Escena 3: Int- Día – Colegio – Carolina, profesor, alumnos

El libro cae al suelo. Se dan cuenta de que está en blanco. Escriben una historia con frases de todos los alumnos.

Escena 4: Ext. – Día – Parque – Carolina

Carolina deja el libro en un árbol. Muchas más personas escriben en el libro.



domingo, 2 de enero de 2011

VARIACION 8

VARIACION 8: AUDIO

He hecho éste audio contando la historia y con efectos sonoros de fondo.
ATENCIÓN: Como tengo puesta música en el blog, tenéis que silenciarla para que no suene a la vez que escucháis el audio. Para ello bajad con las flechas hasta que encontréis el reproductor de música naranja y dadle al botón de pause ( || ).


VARIACION 7



VARIACION 7: EVENTO DE TUENTI

Por favor, haced click AQUI para verla más grande y poder leerlo, gracias!!


Fotografía propia.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Variacion 6

VERSION 6: RECETA

Ingredientes:

Para hacer esta historia necesitaremos:

1 hombre vestido de negro

1 muchacha joven de unos 14 años de edad

28 chicos y chicas de entre 13 y 15 años

1 hombre de unos 40 años de edad

1 libro con aspecto viejo

1 parque

1 banco

Viento

1 colegio

Bolígrafos

1 árbol

Mucha imaginación

Preparación

Agregamos en el parque al hombre vestido de negro con el libro. Dejar al hombre negro en el parque hasta que suelte el libro en el banco, posteriormente retirar al hombre vestido de negro. Remover con viento fuerte el libro y dejar reposar toda la noche. A la mañana siguiente agregar al parque una muchacha joven. Retiramos el libro y la muchacha joven del parque y lo ponemos dentro de un colegio. Agregar 28 chicos y chicas más y un profesor. Echamos una pizca de torpeza y un buen chorreón de curiosidad. Agregar imaginación al gusto. Pasada una hora retiramos a la chica joven y al libro del colegio y los ponemos dentro de un parque. Agregamos al parque un árbol y una pizca de imaginación. Retiramos a la chica joven del parque. Dejamos reposar el libro durante muchos años pudiéndose agregar nuevas personas, y más imaginación sin límites.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

VARIACION 5

VARIACION 5: USANDO REFRANES Y COMPARACIONES DE MI MADRE

Ésta variación se la dedico especialmente a mi madre, que es la que me ha inspirado y ayudado a escribir ésto. Sí, realmente habla así.--->

Una silueta más oscura que “boca-lobo” atravesó el parque “más lento que un desfile de cojos”. Llevaba consigo un libro que tenía “más años que Matusalén”. Lo dejó en un banco. La fuerza del viento hizo que se abriera en un “santiamén” y pasaran las páginas. Cuando se cerró una quedó doblada.

Como “al que madruga Dios le ayuda”, por la mañana temprano una joven “más fea que Picio” recogió el libro. “Éste libro tiene más años que la Tani”, pensó. La joven se llamaba Carolina e iba camino del colegio. Cuando el profesor, que “charlaba más que Concepción Melendo” estaba impartiendo clase, el libro cayó al suelo y llamó la atención del profesor. El profesor “estaba hecho un Juan Brevas” y casi ni se dio cuenta, pero después fue hasta el libro y lo recogió. Cuando lo cogió dijo:

- Éste libro es “más viejo que un chaparraz” y está “más sucio que el palo de un gallinero”.

Lo abrió y las hojas estaban en blanco, excepto la última hoja, que estaba doblada, en la que había algunas palabras. El escritor del libro debía ser “más flojo que un puñado de pelusa” pues sólo había escrito una página. Como la clase se estaba haciendo “más larga que un día sin pan” decidieron escribir una historia a través de las frases de cada uno de los alumnos.

Al acabar las clases, Carolina salió a la calle con el libro. “Llovía más que cuando enterraron a Capote”. Al pasar por el parque vio un árbol “más raro que un piojo verde”. Como le llamó la atención dejó el libro allí. Poco a poco, muchas manos continuaron las frases que habían encontrado, convirtiéndolas en una historia.

martes, 28 de diciembre de 2010

VARIACION 4

VARIACIÓN 4: DETALLADO

Una oscura silueta, de 1,75 m. de alto y 80 kilos de peso atravesó el parque Ramón Santaella de Baena (Córdoba) por el pasillo central, eran las 01.00 horas del martes 17 de enero de 1990. Llevaba en su mano derecha un libro negro, de 30 cm. de largo y 20 cm. de ancho, 150 páginas, de pastas viejas y gastadas. Depositó el libro en el tercer banco del pasillo. La fuerza del viento que soplaba a 20 km/h hizo que el libro se abriera y pasaran 149 páginas en 10 segundos. Cuando se cerró la página 150 quedó doblada por el extremo superior derecho.

A las 08.30 horas de la mañana siguiente, miércoles 18 de enero de 1990, una joven de 14 años de edad, pelo rubio, 1,50 metros de estatura, 40 kg., ojos verdes, vestido azul y zapatos negros, recogió el libro. Se llamaba Carolina García Rodríguez e iba camino del colegio La Salle donde estudiaba 3º de la ESO. Cuando el profesor D. Raimundo Heras Herencia impartía clase de Historia Mundial, tema 4: La II Guerra Civil, el libro cayó al suelo. Eran las 12.30 horas. El libro llamó la atención del profesor, se inclinó al suelo formando un ángulo de 45º y lo recogió con su mano izquierda. Abrió el libro por la página 29 y descubrió que estaba en blanco. Pasó el resto de páginas que seguían en blanco hasta llegar a la 150, que tenía el borde superior derecho doblado. Ésta página contenía 30 palabras sueltas sin sentido aparente.

Los 27 alumnos de la clase se preguntaban mentalmente por qué estaban vacías 149 páginas del libro y cuál era el sentido de su existencia. Carolina García Rodríguez propuso inventar una historia entre todos los alumnos a través de frases sueltas.

Al acabar las clases a las 14.30 horas, Carolina llevaba el libro con 10 páginas escritas. Vio un árbol en el mismo parque donde había encontrado el viejo libro, un Álamo de 25 metros de altura. Decidió situar el libro a su lado, en la parte derecha, en una rama que se situaba a 2 metros del suelo.

Al cabo de 3 años, 202 personas humildes continuarían las 10 páginas que habían encontrado en el libro, convirtiéndolas en una historia: la historia del pequeño libro perdido.

lunes, 27 de diciembre de 2010

VARIACION 3

Variacion 3: Version DIARIO

17-03-2010

Querido diario,

Hoy ha sido un día de lo más peculiar. Ésta mañana cuando iba al colegio vi de lejos a un señor que soltaba un libro en un banco. Cuando llegué a ese banco el viento estaba sacudiendo sus páginas, lo recogí y una de ellas quedó doblada. Decidí guardarlo para más tarde ya que llegaba tarde a clase.

El profesor estaba explicando algo aburridísimo, así que decidí abrir mi mochila y echarle un ojo al libro con tan mala suerte que el libro cayó al suelo. El profesor se dio cuenta y vino a mi pupitre, se agachó y lo cogió. Yo estaba roja de vergüenza porque todo el mundo me estaba mirando, incluido el chico que me gusta. Cuando el profesor abrió el libro se dio cuenta de que estaba en blanco. Sin embargo en la página que había quedado doblada habían escritas algunas palabras sin sentido. Me quedé muy sorprendida, preguntándome el sentido de ese libro y quién sería el señor del parque, por qué lo habría dejado allí.

El resto de clase nos dedicamos a escribir una historia entre todos, para que el libro no estuviese vacío. Al final lo pasamos muy bien. De camino a casa, vi en el mismo parque en el que recogí el libro un árbol muy bonito. Decidí dejar el libro ahí para que más personas siguieran escribiendo la historia.

Hoy ha sido un día muy interesante, a ver qué me espera mañana.

Buenas noches. Carolina.

lunes, 20 de diciembre de 2010

VARIACION 2

DESDE EL PUNTO DE VISTA DE OTRO ALUMNO

Ésta mañana en clase, mientras el profesor de historia explicaba la II Guerra Mundial, a Carolina se le ha caído un libro al suelo. Era un libro muy grande así que todo el mundo se ha girado a mirarla. El profesor ha recogido el libro del suelo para ver de qué se trataba pero al abrirlo resulta que estaba sin escribir. Parece ser que había una hoja doblada que contenía palabras sin sentido. Carolina ha explicado que se lo había encontrado esa misma mañana en el parque que hay de camino al colegio y le había llamado la atención. Al profesor se le ha ocurrido que ya que el libro estaba sin escribir podríamos escribir una historia entre todos. La clase ha sido muy divertida y hemos escrito una historia muy chula. Ésta tarde Carolina me ha contado que de camino a casa se encontró un árbol muy bonito y decidió dejar el libro allí con la esperanza de que la gente continúe esa historia que hoy hemos comenzado.

VARIACION 1

El libro perdido: Versión terrorífica

Era noche cerrada. Sobre la ciudad caía una cruel tormenta y soplaba viento fuerte, los relámpagos iluminaban el cielo. Una oscura silueta atravesaba el oscuro callejón de la catedral. Llevaba consigo un libro negro de pastas duras, de aspecto viejo. Desde que tenía ese libro le habían ocurrido extraños sucesos. El soplido del viento le hizo estremecerse, parecía que decía su nombre. Soltó el libro de inmediato y huyó despavorido. El libro cayó encima de un banco cercano. La fuerza del viento hizo que se abriera y pasaran las páginas violentamente. Cuando se cerró, una de ellas quedó doblada.

A la mañana siguiente, una joven de aspecto pálido y ojos verdes intensos recorría el mismo callejón. Le llamó la atención el extraño libro, y aunque le daba una mala sensación, la curiosidad pudo más y lo recogió. Se llamaba Carolina e iba camino del colegio. Cuando el profesor impartía clase, el maldito libro cayó al suelo sin explicación. El profesor se agachó a recogerlo y lo abrió, encontrándose con todas las hojas en blanco, pero una estaba doblada. En la hoja doblada podían leerse palabras terroríficas y una especie de maleficio.

Los alumnos acudieron al libro casi hipnotizados, atemorizados ante la lectura de esas palabras, preguntándose el sentido de su existencia. Empezaron a sentir un malestar general, el viento golpeó fuerte las ventanas hasta abrirlas y un viento gélido inundó la habitación. Carolina, como poseída, comenzó a escribir una historia terrorífica, de una casa encantada y obligó a sus compañeros a continuarla.

Una vez acabaron las clases, Carolina se llevó el libro. En el camino que atravesaba el bosque que llevaba a su casa, encontró un árbol con un ahorcado. Decidió dejar el libro ahí. En ése árbol se sucedieron muchos más extraños suicidios, y cada persona, antes de poner fin a su vida, escribía en el libro, convirtiéndolo en un libro maldito y perdido.